
Una de las capitales más cosmopolitas y elegantes de Galicia, ciudad antigua donde el mar es omnipresente.
En ella conviven la modernidad con un notable patrimonio histórico, sobre todo evidente en la Ciudad Vieja, digna de ser recorrida a pie para descubrir sus plazas y monumentos, donde se mezclan el románico y el barroco de las iglesias de Santiago, la de Santa María del Cam- po y el Convento de Santo Domingo. Además encontraremos aquí muchos bares, tascas y restaurantes, con una activa vida nocturna. Lindando con la Ciudad Vieja está la plaza de María Pita, la más céntrica, rodeada de soportales con tiendas y restaurantes, y presidida por el elegante edificio del Ayuntamiento.
La cocina gallega es rica en materias primas de máxima calidad, con una gastronomía tradicional sencilla y bien conservada. Para adentrarnos en ella lo mejor es visitar alguno de sus mercados, como el céntrico de la plaza de Lugo, el de San Agustín o el de Santa Lucía. Todo un lujo de percebes, zamburiñas, sardinas, rapes, rodaballos, jibias, mejillones, pulpos, nécoras y bogavantes.